Suprema

Picota puro de capa alta y lágrima con color.
Sincera nariz de cereza madura y fresa casi mermelada. Familia de zarzamoras y un toque gracioso a frambuesa. Y duela; balsámicos de tomillo muy entero. Tofe, cacao fino y una sombra de canela.
Boca importante; tanino semigoloso que declara también algo de áspero. Alcohol impecable que lo integra todo.
Retronasal a tostados suaves, mantequilla, sotobosque y esa fruta que se sigue cayendo al suelo.

Parece que exagerar los tiempos le funciona; todo carisma y, quizá, en el estar más noble de su vida. Se toma el pulso con los serios. Una debilidad (personal).


Es un secreto medio a voces que el que escribe tiene debilidad por este proyecto. Será la estética impecable; esa Cinzel sobria que acompaña(ba) parajes de la Castilla íntima. Será el nombre del proyecto, impregnado de trastienda o será, solo, que el vino está bueno.

Será también que un grupo gigante como Vintae se fijó en Soria para (im)plantar su marca ribereña. Todo ayuda. Podría haber sido Peñafiel, como tantísimas. O Burgos. Todo es cuestión, en fin, de creerse el discurso. Buscarle las vueltas al frío del Duero para trabajar con una Tempranillo de altura, extrema, de rendimientos bajos, es bonito de creer.

No sabemos aún si perdonar o no a la bodega que ya no etiquete el eterno Romántica. Mientras nos lo pensamos, hablar de Suprema consuela bastante. Le dan 30 meses de gabacha nueva. No hace falta ser un ciencias para ponerlo en tela de juicio; o bien no son 30, o bien no es gabacha, o bien no es nueva. Sea como fuere, Bardos no se ha caracterizado jamás por mentir; llevan a buena gala el roble europeo en sus elaboraciones y no tiemblan para poner precios o revelar tamaños inusuales de tinas y bocoyes.

Qué tendrá, entonces, el Suprema. Lo que está claro es que le da vueltas serias al Reserva, su hermano pequeño también desaparecido. Está perfecto para beber a los tres o cuatro años de haberse vendimiado, y eso no cuadra para un larga crianza; tanino redondo, acidez medidísima y una complejidad soberbia. ¿Mezcla de añadas? Elucubraciones sin causa ni verdad, y no es ironía. Es bueno cuando a un vino no se le explica estar tan bueno y hay que buscarle obscuras conspiraciones.

No sabemos qué tendrá este vino, pero es una cátedra de la Ribera bastante desconocida. Para nosotros, felizmente desconocida, de momento, y que así siga, que a más tocamos.

Bienvenido, inquieto, a nuestro rincón de cata.

AVISO. Si decides seguir, te toparás con un particular mundo del vino. Una interpretación libre, divulgación rebelde y un enfoque viejo y nuevo. Enología plus. Sepas o no, jamás te lo habían ofrecido así. Pasa y empápate de nuestra ley.