Alhaja, del árabe hispánico alḥáǧa. «Joya», «Cosa de mucho valor y estima», «Persona, animal o cosa de excelentes cualidades» (RAE).

Pues eso. Más que vinos, alhajas. Perlas. De aquí y de allá. Como personitas que nos vamos encontrando. Hablamos con ellos, nos conocemos; a veces nos entendemos, a veces no. Y a los que sí, les invitamos a quedarse. Los compartimos aquí. Los traducimos a nuestra lengua y los interpretamos. A nuestra manera. Para que te inquieten, como a nosotros. Y para que los traduzcas tú también, a tu lengua y los interpretes, a tu manera.

Bienvenido a nuestro diario (im)parcial de antologías. No nos paga nadie por aparecer aquí. Que sepamos.

Bienvenido, inquieto, a nuestro rincón de cata.

AVISO. Si decides seguir, te toparás con un particular mundo del vino. Una interpretación libre, divulgación rebelde y un enfoque viejo y nuevo. Enología plus. Sepas o no, jamás te lo habían ofrecido así. Pasa y empápate de nuestra ley.