Pues eso. Más que vinos, alhajas. Perlas. De aquí y de allá. Como personitas que nos vamos encontrando. Hablamos con ellos, nos conocemos; a veces nos entendemos, a veces no. Y a los que sí, les invitamos a quedarse. Los compartimos aquí. Los traducimos a nuestra lengua y los interpretamos. A nuestra manera. Para que te inquieten, como a nosotros. Y para que los traduzcas tú también, a tu lengua y los interpretes, a tu manera.
Bienvenido a nuestro diario (im)parcial de antologías. No nos paga nadie por aparecer aquí. Que sepamos.