Lecturas

Hete aquí nuestro bujío de divulgación, para esos ratos muertos de noble intención en los que se propone uno aprender algo. Nada muy técnico ni académico. Callejeos teóricos, más bien, por los entresijos del vino y aledaños.

Se trata de que, de cada entrada, salgas siendo un pequeño experto en un pequeño tema. Es el camino de los grandes sabios, ¿no? Un buen amigo de esta casa, Andrés, mixólogo y enólogo notable, responde así cuando le preguntan en qué consiste, exactamente, su vocación: «Sé mucho más que mucha gente sobre muy pocas cosas». Impecable, a que sí. Lorem

Desconecta y ponte cómodo(a).

manzanilla; secretos de mar abierto

Hay tres clases de personas según lo que se les viene a la cabeza cuando escuchan la palabra “manzanilla”. Clase primera, los que piensan en una infusión; clase segunda, los que piensan que ya huele a feria y clase tercera, los que piensan en Sanlúcar.

guía definitiva para no hacer el ridículo pidiendo un verdejo

Junio de 2024, Valladolid, ocho de la tarde; una pareja de parejas entra en un bueno y bonito gastrobar y una de las mujeres pide un Verdejo. El camarero, adecuadísimo, le pregunta cuál. La señora se descoloca y un sudor frío se le adivina.

guarda; filosofía de los tiempos

Hoy venimos a intentar terminar, poco a poco, con esas mesas elegantes que preguntan en los restaurantes de copete por la última añada de vinos extraordinarios. «¿Tenéis ya la nueva de…?», como queriendo probarla antes que nadie cuando la bodega anuncia su primeur. «¿Habrá salido ya el último iPhone?». La filosofía es parecida. El detalle pequeño es que de vino a móvil hay alguna que otra disimilitud.

clarete; el otro rosado

Probablemente hayas escuchado en un bar pedir un clarete y pedir un rosado; la diferencia suele depender casi más de la edad y el sexo de quien pide que del propio vino que le ponen, que acaba siendo el mismo. Si es un caballero que hizo la mili, pedirá un señor clarete. Si es una joven dama de Prada, pedirá un rosé.

maloláctica; cultura general

Qué bonito palabro, «la maloláctica», cuando hablan los que entienden como si entendieran de lo que hablan. Su nombre completo es «fermentación maloláctica» porque, efectivamente, es una fermentación, igual que la quizá más accesible fermentación alcohólica. La diferencia es que son diferentes.

cata; la guía (semi)definitiva ed. bolsillo

El inglés se enseña mal y la cata, ni se enseña. Qué feo sonar a panacea barata, pero si te decimos que después de leer esto no vas a decir nunca jamás «no sé catar», es porque lo creemos de veras. Allá cada uno, luego, con sus torpezas y talentos. Pero aquí va la teoría orientadísima; el lapis angularis de la cata del vino.
Esta es toda la información que tenemos disponible ahora mismo.

Bienvenido, inquieto, a nuestro rincón de cata.

AVISO. Si decides seguir, te toparás con un particular mundo del vino. Una interpretación libre, divulgación rebelde y un enfoque viejo y nuevo. Enología plus. Sepas o no, jamás te lo habían ofrecido así. Pasa y empápate de nuestra ley.