Jarana

Visual de oro fino, valga la guasa. Claro y brillante. Lágrima, poca.
Desborda la nariz por azahar, galleta y cereal. Nuez moscada, anises y un poquito de mar; brisa solamente. Fondo de naranja amarga.
Seco en boca, efectivamente muy seco. Acidez punzante. Sentir salino, pero no acuoso. Amarga, recorre, viaja por la boca.
Despunta flor blanca en retronasal. Encurtido, fruto seco y cítrico de mandarina, pomelo y otra vez aquella naranja.

Antonomasia del Fino. Paradigmático, ejemplar. Todo anda bien. Complejo y delicado, como mandan los axiomas. Con todo, es un billete a Jerez que es, casi, lo único que importa.


Mucho que ver tiene Don Sergio Martínez, nombrado un par de veces, o cinco, mejor enólogo de España. No sabemos hasta dónde le llega la mano, pero el que escribe confiesa que incluso de la gama «básica» de Lustau, no hay nada que no merezca la pena. Papirusa, Los Arcos, Emilín… todo perlas. De los Almacenistas y los VORS mejor, ya ni hablar; tesoros, cada uno de lo suyo. Lustau es obligatorio para el que empieza y el que termina en esto del Jerez; una orgía de referencias, todas mágicas, perfectas en su lectura enológica.

Esa virtud de encontrar el equilibrio entre gran producción y resultado selecto, en Jarana, se da particularmente bien. Es un Fino de 4 años de vejez media, que se dice más pronto de lo que es, y que no supera los diez euros. Podría perfectamente donar su etiqueta para el diccionario del buen Jerez en la entrada Fino. Que esté siempre ahí no significa que no merezca casito. Tiene, además, un mérito especial, y es que aquí somos del club Manzanilla y este Fino, caray, no desmerece.

Está constatada, además, su calidad porque en Ley Seca catamos temerariamente una botella tres años después de haberla comprado en la Calle Arcos y estaba regio no, lo siguiente. Una prueba más de que la biológica no se remonta, solo evoluciona. Hasta en su (siempre relativa) juventud rebosa el garbo jerezano de un Fino a gusto consigo.

Bienvenido, inquieto, a nuestro rincón de cata.

AVISO. Si decides seguir, te toparás con un particular mundo del vino. Una interpretación libre, divulgación rebelde y un enfoque viejo y nuevo. Enología plus. Sepas o no, jamás te lo habían ofrecido así. Pasa y empápate de nuestra ley.