Oro joven aún verdoso que bien aguanta. Llora bastante.
Y en nariz, por dónde empezar. Motín de verdes (espárrago, romero y sotobosque resinoso) y notas tropicales (melón). Mineral, encurtido y un detalle entre vainilla y ahumado que delata fina madera. Recuerdos cítricos fuera de serie, a pomelo y lima madura; ni rastro de limón.
Mucha armonía en boca; untuoso, de acidez madura, alcohol cálido y el amargo elegante del rey de Rueda.
Explota en retronasal con recital de hinojo, heno fresco y revolución de manzana de varias clases.

Vino de filigrana en el que nada es corriente; es otra historia. «Espectacular» refleja la sensación, pero no la esencia. No es espectáculo. Es, más, trastienda; todo el arte de detrás. No busca focos, ni show. Se busca solo a sí. Hablamos de Verdeja.


VerdejA, no VerdejO. Eso cuentan los hermanos Sanz, sexta generación de viticultores, desde 1820. Dicen que trabajan con otra cepa y que se nota; que la uva es más pequeña y la piel, más gruesa. No sabemos si será, pero Menade es de otra casta y La Misión fue una de nuestras primeras alhajas. Quizá, de hecho, sí, la primera.

Era un fermentado en barrica y, con los años, lo han ido afinando. Ahora es una mezcla de barricas, tinas y tinajas con parte de arcilla de la propia finca. Levadura salvaje, que dicen ellos. El resultado es una oda al verde. Una nariz perfecta como pocas, no por excesiva. Al revés; elegante, discreta, fina, finísima. Como si hablara bajito pero recitase todo verdades. La boca, acorde; una complejidad tan profunda como delicada.

Es un vino que habla de cosas que se les han olvidado a tantos y tantos verdejos. Será que es Verdeja, porque les pasa a todos los vinos de la bodega; hay un herbáceo, un sotobosque, un romero, un hinojo. Un carácter que cose la filosofía de esta gente y que les obliga a llevar razón en la eco-moto que quieren vender.

No se cuenta en las visitas (o sí) que el proyecto nació en 2005 después de haber vendido su parte de Palacio de Bornos, el proyecto original de la familia Sanz desde 1976. Menade, entonces, es seminueva, si a 20 años se les puede considerar pocos. Fue la primera bodega ecológica de Rueda; unos jipis, en sentido peyorativo si no fuera porque los vinos son incontestables. Lo son en calidad y concepto, que no es lo mismo. Un vino puede tener calidad sin concepto y concepto sin calidad. Cada vino de Menade tiene bastante de ambos; están soberbios y, además, escuchar a Richard hablar de ellos es un regalo para cualquiera un poco mimoso en esto del vino. Vena pura y locura descarada de genio con el don.

Casi casi como La Misión, aunque casi desluce a un vino tan serio un concepto tan orgánico. Si lo elaborase una bodega más grande, o una francesa, sería quizá uno de los cincuenta mejores blancos del mundo. Nos iríamos a las tres cifras, por supuesto.

El que quiera estudiar el Verdejo, tiene que pasar por La Misión y quitarse los zapatos antes de pasar. Recomendamos guardar; la regla de las tres botellas. Una para ahora, otra para luego y otra por si acaso. ¿Top 5 absoluto del Verdejo? Top 5 absoluto del Verdejo.

Bienvenido, inquieto, a nuestro rincón de cata.

AVISO. Si decides seguir, te toparás con un particular mundo del vino. Una interpretación libre, divulgación rebelde y un enfoque viejo y nuevo. Enología plus. Sepas o no, jamás te lo habían ofrecido así. Pasa y empápate de nuestra ley.